Prevención de I.T.S.

¿Qué es la sexualidad?
La sexualidad es una parte esencial de las distintas formas que tenemos para relacionarnos. Necesaria para tod@s, además de divertida. A pesar de que en el pasado fue limitada solamente a una de sus funciones, la procreación, la sexualidad se despliega en otros ámbitos, como la expresión de cariño, amor o afectos, y por supuesto el simple goce: el placer. Placer y comunicación se han limitado desde hace años al coito, la penetración. La exagerada importancia que se otorga a la penetración tiene su porqué, y ese porqué reside en la cultura machista y religiosa que ha dominado durante siglos la sexualidad y todavía hoy continúa haciéndolo.

Infecciones de transmisión sexual
Las infecciones o las enfermedades de transmisión sexual constituyen hoy día un grave problema de salud con consecuencias muy importantes. Hace años se produjo una gran campaña de concienciación social en cuanto al SIDA y el uso del condón, sobre todo entre grupos que se consideraban de mayor riesgo. L@s heterosexuales actúan generalmente como si no fuera con ell@s, pero en realidad de lo que se trata es de prácticas de riesgo que tienen que ver con cualquier persona. En la actualidad el problema no sólo no ha disminuido, sino que se agrava progresivamente, dado que la percepción de riesgo es cada vez más baja.

¿Cuáles son las principales infecciones de transmisión sexual?
VIH: Se transmite a través de los fluidos vaginales y el semen durante el coito, el sexo anal o el oral si no se utiliza condón; también por sangre y de madre a hij@ en el parto. En ningún caso ocasionarán riesgo de transmisión del virus besos o caricias. No suelen detectarse síntomas tras su contagio, pero si la enfermedad evoluciona, desembocará en el conocido SIDA, situación en la que el sistema inmunitario se encuentra muy débil e incluso puede ocasionar tumores o infecciones que nos conduzcan a la muerte.

Hepatitis virales: Al igual que el VIH, su transmisión se produce si no usamos condón durante el coito o penetración, así como en el sexo oral o el anal; en estas situaciones, el semen o el flujo vaginal entran en contacto con los de otra persona. Como en el caso anterior, no provocan síntomas evidentes, pero a la larga pueden producir cirrosis y cáncer de hígado.

Gonococo y Chlamydia: Son bacterias que se transmiten de la misma forma que el VIH y las hepatitis −sexo oral o anal y coito al no utilizar condón−. En estos casos sí hay síntomas detectables: en varones producen uretritis (escozor en la uretra, secreción purulenta por la uretra, escozor al orinar); en la mujer provoca cervicititis (aumento de flujo, dolor abdominal y escozor al orinar).
Si no se trata puede conducir a graves complicaciones: prostatitis −inflamación de la próstata−, orquiepididimitis −inflamación de testículos−, enfermedad inflamatoria pélvica en mujeres (inflamación de trompas y parte del útero; puede dar lugar a infertilidad). Además, como en otros casos, l@s portadores de estas bacterias no tienen síntomas; ni siquiera saben que las sufren, por lo que el uso del condón se hace, como siempre, imprescindible.

Herpes genital: Produce úlceras debido al contacto genital o bucal con genitales y ano. Provoca ampollas con úlceras dolorosas. Con el paso del tiempo los episodios pueden repetirse, ya que el virus permanece de por vida.

Sífilis: Al igual que el herpes, provoca úlcera, que desaparece sola; más tarde, pasados varios meses, ofrece síntomas generales como fiebre y afecta a varios órganos. Si continúa sin ser tratado puede desencadenar una neurosífilis, con trastornos psiquiátricos y parálisis general progresiva.

Papilomavirus: Se distinguen por la aparición de verrugas genitales y se asocian o son responsables de cáncer de cuello de útero, cáncer de pene y cáncer de ano.

¿Qué hacer?
Cuando aparece una de estas infecciones o creemos que podemos sufrirla, es fundamental acudir a nuestro centro de Salud y explicar qué nos sucede en la consulta. Las personas con las que hayamos tenido contacto en los últimos meses también deben ser vistas por un/a médic@: aunque los síntomas aparezcan ahora, la infección lleva días, semanas o meses sin ofrecer síntomas perceptibles.
Lo más importante es prevenir que esto llegue a ocurrir. Aunque parezca mentira, en la actualidad todavía (aunque cada vez menos) se propone como modelo de chica adolescente el ser pasiva y sumisa, frente a los chicos autónomos, agresivos, fuertes y competitivos. Semejantes modelos impuestos limitan la libertad individual e impiden que cada cual pueda expresar deseos, sentimientos y opiniones sinceras.

La sexualidad, al igual que el resto de ámbitos vitales, debe ser vivida con libertad, respeto, seguridad, y sin prejuicios o etiquetas. Hay que evitar, eso sí, que el no usar medidas de seguridad −por la efusividad del momento, la embriaguez o la simple ignorancia− nos provoque un problema de salud importante o un embarazo no deseado. Cada persona debe tener la responsabilidad sobre sí misma de tomar las medidas adecuadas: usar preservativo, sea cual sea el momento o situación. Es muy importante estar alerta, pues si hemos consumido alcohol u otro tipo de drogas, la sensación de peligro disminuye o desaparece.

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